miércoles, 26 de junio de 2013

No puedo verte XXIV

Pues aquí comenzaré a actualizar mis fics a partir de ahora. Disfrutad de este nuevo capítulo de "No puedo verte"
Me ha costado bastante escribirlo, es muy triste :(


Capítulo 23: Contemplándote




Capítulo 24: No puedo verte
 
-Es el quinto hospital al que venimos, ¿no se habrán ido a casa? Sabes como es Alice, Jonghyun- Dijo Hyo Jo intentando convencer a su amigo después de darse por vencido buscando a la muchacha que seguramente estaría recuperándose de tal agresión por parte de Jonghyun. 

 El más bajo lo ignoró por completo llegando a la recepción de aquel hospital, la mujer que se hallaba detrás de la mesa no puso pegas cuando se le preguntó si Alice estaba ingresada allí. Hyo Jo pudo ver una sonrisa de alivio en la cara de Jong cuando confirmó que la muchacha se encontraba en ese centro.
 
-Young Mi es la única que sabe controlar a Sung Hye, sabía que no la había dejado irse a casa en esas condiciones. Lo sabía- Aclaró Jonghyun casi corriendo por los pasillos hasta llegar a la habitación que le había indicado la recepcionista.
 
Hyo Jo resopló sin replicar, a cabezota no lo ganaba nadie y no quiso ponerse a discutir en un momento como ese. Lo siguió de cerca mientras rezaba porque el encuentro no terminara mal. Deseaba que aquellos dos jóvenes se supieran comprender.
 
Conocía a Jonghyun como la palma de su mano y, quizás a Alice no tanto, pero intuía que su pasado, al igual que el de Jong, contenía recuerdos bastantes dolorosos. Young Mi estuvo apunto de decirle algo sobre un secreto antes de entrar al hotel, al final decidió no confesar. Su repentino silencio le dejó entrever que se trataba de algo monstruoso que había perseguido a Alice toda su vida. Algo que no le pertenecía y que por tanto debía callar. No se dio cuenta, por andar en sus pensamientos, de que Young Mi salía de una de las habitaciones. Cuando avistó a Jonghyun su mueca tornó a furia apunto de estallar. Y estalló.
 
-Desgraciado ¿cómo te atreves a venir aquí?- Le gritó a Jonghyun mientras se acercaba a él con todo su temperamento.
 
-Sé que merezco todo lo que me quieras decir y hacer pero necesito hablar con ella- Sabía que las palabras de Jonghyun no servirían para nada.
 
Jonghyun, por el contrario, quería que aquella muchacha comprendiera su posición. No dudaría en utilizar cualquier recurso para volver a ver a Alice. Verla por última vez.
 
-Por favor, Claire... Lo siento, no sabes como lo siento pero deja que hable con ella, deja que, por lo menos aclare las cosas con ella- Le explicó con su tono más suave.
 
De pronto la muchacha se abalanzó hacia él para pegarle con sus puños en el pecho.
 
-¡Desgraciado! ¡Cabrón! Ella lo logró, lo había logrado ¿lo entiendes? Logró deshacerse de ese fantasma y tú se lo has vuelto a recordar ¡Maldito!- Jonghyun no correspondía a sus ofensas, parecía preferir encajar todo lo que la muchacha le escupía.
 
-¿De qué...- Intentó preguntar Jonghyun con el entrecejo fruncido.
 
No entendía de qué hablaba Claire. ¿Fantasma? ¿Tan grave era aquello que ocultaba Alice? ¿Incluso más grave que abandonar a un hijo? Comenzaba a formársele un nudo en la garganta. Se había sobrepasado, lo sabía pero antes tenía más razones para justificar su atroz comportamiento. Ahora ya no, ahora estaba ante algo que desconocía ¿Por qué no había cumplido su promesa? Estaba seguro que había una razón más que contundente para que ella le ocultara la existencia del niño. Claro ¿cómo no lo había pensado antes? ¿Qué diablos tenía en la cabeza para tener un concepto tan perverso de Alice? ¡Por dios! ¡La amaba! No tenía derecho de dudar de ella sabiendo que tarde o temprano confiaría en él.
 
-¡Has estado apunto de violarla como aquel desgraciado, Jonghyun! ¡Te has convertido en ese monstruo que le destrozó la vida!- Espetó Yong Mi totalmente fuera de si.
 
Jonghyun no vio como la chica se ponía las manos en su boca por haber hablado de más, por descubrir un secreto que no era suyo. Hyo Jo la imitó, aquello era demasiado. Al ver como su amigo se dejaba caer sobre sus rodillas, derrotado, su pecho se comprimió con lo que eso significaba.
 
Esas palabras fueron como si un mazo le hubiera golpeado en la cabeza con la fuerza de un bateador de béisbol. No, eso era imposible, ¿Alice había sido violada? Las lágrimas cayeron sin control alguno por su rostro. ¡Había estado apunto de hacer lo mismo! ¡Le había recordado el peor momento de su vida! ¡La amaba, maldita sea! ¡La amaba! ¿Cómo pudo hacerle tal daño a la mujer por quien lo daría todo? Espera ¿Su hijo era la obra de aquel acto atroz? ¡Dios! ¡Y encima la había tratado como una cualquiera teniendo todas las razones del mundo para actuar como lo había hecho! Notó como algo dentro de él se rompía. La había perdido. Cualquier esperanza de retenerla a su lado se había esfumado en ese mismo instante. La maldad de su padre corría por sus venas, sin duda. Se estaba comportando como un vil clon de su desgraciado progenitor. ¡Maldición!
 
Quiso morir en ese momento, quiso que la mismísima Alice le golpeara hasta dejarlo deshecho en el suelo, inerte. Incapaz de dañar a nadie más. Se lo merecía, no opondría resistencia si eso sucediera. Rompió en llanto sin poder remediarlo. Se sentía asqueroso, se sentía como el peor de los hombres. Le devolvió la amargura a la única persona que le había enseñado a ver todo de otra manera. Así se lo pagaba, así de injusto había sido con ella.
 
Young Mi no articuló palabra, en cierto modo llegaba a entenderlo. No sabía qué pasado tan desgraciado habría tenido Jong pero se percataba de que era comparable al de su amiga, lo presentía. Lo notaba viendo como el joven se autoflagelaba ahora. Jonghyun golpeaba el suelo de tal manera que la venda que llevaba en su mano se estaba empapando de sangre: mezcla de la vieja herida y de la que recién salía por la frágil protección que le ofrecía la tela.
 
Todo quedó en silencio cuando vieron como Alice salía de la habitación intentando pasar desapercibida. Les daba la espalda y Jonghyun lo achacó a que no deseaba volver a oír nada de él en lo que le restase de vida. Se quedó inmóvil al verla alejarse de ellos.
 
-Alice- Masculló con un hilo de voz. Ella paró por un momento.
 
Un paso, un trozo de su corazón que se desprendía irremediablemente.
 
-Alice- Repitió más dolorosamente. La susodicha volvió a detenerse antes de seguir su camino.
 
Otro paso, su cuerpo entero temblaba sin desviar la mirada de aquella espalda.
 
-Alice-
 
Un nuevo paso y no podría soportarlo.
 
-Sung Hye- Llamó por última vez. Quizás era esa la verdadera identidad de la que amaba. Quizás era ella a la que debía llamar en esos momentos ¿Podría resultar? Comprobó que no se equivocaba, algo en Alice la hizo parar en seco, ahora sin intenciones de avanzar más.
 
Escuchar ese nombre de los labios de Jonghyun dolía ¿Cómo se atrevía? Bueno, tampoco sabía que Sung Hye había muerto hacía ya mucho tiempo. Pero ¿por qué utilizaba ese nombre justo ahora? En sus labios sonaba tan distinto... Jamás pensó que volviera a identificarse por aquel término pero en ese instante lo hacía, en ese momento estaba respondiendo al que, alguna vez, fue su nombre. Tragó fuertemente, temiendo que él notara su condición.
 
No podía darse la vuelta, si conocía la cara de Jonghyun tal y como estaban las cosas, lo odiaría. Odiaría ese rostro que tenía en su mente como el amor de su vida. Esa imagen se remplazaría por algo totalmente distinto. En lo más profundo de su interior sabía que, fuera como fuese Jonghyun, le recordaría a ese desgraciado que la violó hacía diez años.
 
Cerró los ojos por si se le ocurría ir hacia ella y ponérsele enfrente. Oyó que se incorporaba, incluso esperó que avanzara hasta su posición pero sólo se puso de pie con esfuerzo.
 
-Sé que te he perdido, sé que he destrozado todo lo que habíamos construido. Lo sé. Sólo vengo a pedirte algo...
 
-No me pidas que te perdone porque no le haré- Aseguró tajante la muchacha.
 
Ahora si escuchó los pasos precavidos de Jonghyun cada vez más cerca. Tanto Young Mi como Hyo Jo observaban inquietos la escena, todo parecía tan doloroso que optaron por permanecer en silencio.
 
-No, yo no espero eso. Yo...-
 
-Entonces ¿qué esperas? ¿A qué has venido?- Cortó Alice apretando la tira de su bolso con las manos, estaba por desgarrar la tela con las uñas de la rabia contenida, y sobretodo, por el esfuerzo de no ceder a la tentación de girarse para verlo cara a cara.
 
-Quiero dejarte claro que si lo hubiera sabido...-
 
-¡¿Qué?! ¡¿No lo hubieras hecho?! ¿En serio crees que saberlo, o no, cambia las cosas? ¿Justifica eso que un hombre quiera violar a una mujer? ¡¿Eh?!- Un silencio inquietante por parte de él la hizo perder la paciencia. -¡Responde, maldita sea!- El impulso de volverse era cada vez más fuerte. “Resiste Alice, resiste” se decía una y otra vez.
 
-No, yo no quería decir eso- Estaba dispuesto a contarle que era impotente, ya no importaba nada, ya no. -Yo soy un desgraciado que no...
 
-¡Sí! ¡Un desgraciado, eso es lo que eres!- Lo interrumpió.
 
-Lo sé ¡Lo sé, joder!- Alice notó que la agarraba del brazo, tembló por el contacto inesperado. -Lo que intento decirte es que me aseguraré de que seas feliz lejos de mí. No me interpondré en tu camino. He venido para decirte que aunque te ame con todo mi ser, te dejo marchar. A mi lado te convertirías en alguien como yo, podrido... Me alegro que no me perdones, me alegro tanto...
 
-¿Te alegras? ¿Te alegras de que me aleje de ti?- No entendía porqué le preguntaba aquello ¿no era más fácil que así fuera? ¿Por qué le molestaba que no insistiera? Su maldito amor por él comenzaba a ganarle a su razón. No, no podría resistir otro comportamiento así de él ¿Cada vez que se enfadara la trataría así? Su cuerpo no lo soportaría. -Bien, yo también me alegro de que desaparezcas de mi vida- Mil cuchillas atravesaron el pecho de Jonghyun.
 
-Eso haré...- No, su mano seguía aferrada al brazo de Alice. Su mente lo traicionaba plasmándole un último intento por retenerla a su lado. -Alice yo...- La susodicha captó la debilidad de Jonghyun contra su decisión de dejarla ir así que debía acallarlo de forma directa y razonable. No resistirían hacerse más daño, era lo mejor.
 
-Deja que me vaya, deja que me olvide de ti lo antes posible, Jonghyun. Nosotros no tenemos futuro juntos. Por separado quizás tengamos alguna oportunidad de recuperar todo lo que hemos perdido. El pasado siempre saldría a flote cada vez que las cosas nos fueran mal. Lo sabes tan bien como yo- Al fin la soltó. Sus rodillas flaqueaban y necesitaba respirar aire fresco antes de retroceder y hundirse en la mierda con ese hombre. Olvidó fingir estar ciega cuando corrió por el pasillo lejos de él. Jonghyun estaba tan abatido que siquiera se dio cuenta del detalle.
 
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Terminó corriendo por la calle como hacía años que no lo hacía. Sintiendo el aire en la cara empapada de lágrimas. En otro momento habría sido algo gratificante, incluso precioso. Ahora maldecía a la luz del sol impidiéndole ver con claridad, a sus ojos aguados que no la dejaban apreciar la hermosura del parque que cruzaba, a la gente que se volvía a mirarla extrañada y tampoco al joven que, en un descuido, miraba hacia atrás para no ver como la chica se le venía encima.
 
Gritaron adoloridos. Se incorporó viendo como el extraño la imitaba. Mientras Alice se situaba, aún confundida, se disculpó con el joven dispuesta a seguir su camino. La mano de él se lo impidió. Como tantas veces, habría apartado su extremidad con asco, pero increíblemente esa sensación asquerosa no llegó. Lo único que trasmitía ese tacto era la preocupación del muchacho por ella.
 
¿Dónde estaba su trauma? Tragó saliva ante la posibilidad de haberse librado de él ¿Después de todo lo que había pasado con Jonghyun le concedían lo que había soñado todos estos años? ¿El destino sería tan cruel de darle esa bendición justo ahora?
 
-¿Alice?- Se giró sorprendida, más por averiguar porqué no había repudiado el contacto que por saber quién era ese individuo.
 
-¿Nos conocemos?- Oh dios, podría ser alguien conocido y no había fingido estar ciega delante de él.
 
-¿Tú no estabas ciega?- No tenía escapatoria, fuera quien fuese la había descubierto. Sintió el impulso de salir huyendo hasta que el chico habló de nuevo. -Eres Alice ¿verdad?
 
-Se ha confundido, lo siento- Suspiró cuando la soltó. Sin embargo volvió a sentir la mano del joven ahora en su hombro.
 
-No, tu voz es la misma ¿y Jonghyun? ¿Habéis peleado?- Preguntó curioso apretando más de la cuenta su mano en el cuerpo de la muchacha.
 
-No, eso no es cierto. Yo no soy esa que dices ¡Suéltame!- Forcejeó bruscamente sin éxito.
 
-Tranquila Alice ¡Tranquila! Soy Onew, soy el líder del grupo que Jonghyun pertenecía. Nos presentó ¿recuerdas?- La sostuvo por los hombros para que volviera en si.
 
Oh, aquello era algo diferente. Necesitaba alguien que no la conociera demasiado para desahogarse. Necesitaba un apoyo que no supiera nada sobre su reciente situación. Sabía que Jonghyun no veía a los de su grupo hacía semanas, Onew no parecía ser alguien de boca ancha, sintió que podía confiar en él sin condiciones. La ayudó a sentarse en un banco mientras ella agradecía sus atenciones.
 
-Dime ¿qué te ha hecho ese maldito de Kim Jonghyun?- Cuestionó Onew divertido, intentando que Alice se relajara en su compañía. Los ojos de ella se agrandaron al escuchar ese apellido, algo no cuadraba, algo estaba mal. Seguramente no había escuchado bien, así que quiso aclarar su malentendido.
 
-¿Cómo has dicho? ¿Kim... Kim Jonghyun?-




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