miércoles, 19 de junio de 2013

You fallen for me V

Capítulo cinco listo :D


Capítulo 4: La diva no acepta un "no" por respuesta




Capítulo 5: Obligada al cambio

Era algo oficial. Odiaba a ese chico. Odiaba como le hablaba, como le hacía perder los nervios y sobretodo odiaba su atrevimiento. Y ahí estaba, tan tranquilo, con una sonrisa más que falsa en la cara. Magie ingenuamente impresionada por él y Ángela frustrada ante el poder que tenía sobre su tía. Si abría la boca iba a notarse su total enfado por lo que optó a quedarse callada, esperar a que terminara de cenar y respirar aliviada al verlo al fin cruzar la puerta. Ilusa...

-Jamás pensé que mi sobrina tuviera amigos tan guapos- Ángela, avergonzada se sobó la cara suplicando que su tía no siguiera humillándola frente a él.

-Gracias por el cumplido, señora- Su tono de voz la asqueaba. Cuando hablaba con ella era brusco y déspota ¿Por qué con su tía sonaba tan suave? Puag, maldito teatrero. Sabía actuar muy bien, debía tener un punto débil y estaba dispuesta a encontrarlo.

-Es la verdad. Además, nunca ha traído chicos a casa, eres el primero- Tocada y hundida. Los ojos de Key se clavaron en ella. Notó cierta burla en su gesto y por último su sonrisa ladina ¿Cómo iba a salir de esta? Magie no estaba ayudando en nada, cada vez la exponía más ante Key. Cerró los ojos y tragó saliva sin decir ni una palabra.

-Mmm interesante. Su sobrina parece ser una chica recta en ciertos temas- Giró su rostro hacia su tía no sin antes guiñarle el ojo, avisándole de lo que se avecinaba con cierto recochineo. -Así que tampoco le ha contado la razón de porqué estoy aquí, tan... exclusivamente...- Tanteó Key a la ligera. Se llevó un trozo de carne ahumada a la boca antes de mirarla. Era demasiado incisivo y más sabiendo como estaba ella en esos momentos. Muerta, técnicamente muerta. Maldito demonio. Si tuviera una cuerda a mano ya lo habría ahorcado.

-Así es ¿Cómo es que has decidido juntarte con mi Ángela? ¡Ay! No me lo digas ¡¿Sois novios?!- El sonido de cubiertos resonó en la mesa. Ángela casi se atraganta con una lechuga y Key parecía blanco en exceso. Aquello era lo que menos deseaba escuchar y al parecer a él tampoco le hizo mucha gracia, su mueca se lo mostraba abiertamente y su nuez se movió trabajosa intentado tragar bien la comida que estaba atravesando su garganta. Le había disgustado tanto como a ella esa desafortunada pregunta de Magie. No, por ahí no pasaba. Si dejaba que, por haberle herido en su orgullo esa pregunta, le dijera la verdad estaría perdida. Debía intervenir a como diera lugar.

-¡¡No!! ¡Un trabajo, tía! Sólo debemos hacer un trabajo de la universidad ¿Verdad Key?- Suplicaba que por favor le siguiera el juego por una vez. Le estaba dando lo que quería, no podía negarse ante esto. Además, si no quería que los demás pensaran que estaba saliendo con la “patito feo” de la universidad debía secundarla en esa farsa. Le golpeó con el pie por debajo de la mesa, era la primera vez que lo había visto sin una palabra entre sus dientes. Lógico, aquella suposición de la mujer era, cuanto menos, surrealista.

-Seré su estilista- Mierda ¿Era consciente de lo que acababa de decir? No quería decir eso pero el simple hecho de que lo aparejara con ella lo había dejado un tanto estupefacto. Él mismo lo había provocado con sus insinuaciones así que si quería que esa muchacha cediera tendría que respaldarla en lo que inventara en ese momento. Al verla con sus ojos completamente abiertos dedujo que le tocaba explicar lo que acababa de salir por su boca. -Eh, sí. El trabajo consiste en eso. Yo cambiaré el look de su sobrina- Su confianza había vuelto aunque dudaba que fuera creíble un encargo así en la universidad en la que estaban. Ángela lo dejó de mirar para fijarse enteramente en su tía. Quizás si podría colar aquella tremenda trola.

-Oh, es extraño pero supongo que será para reforzar vuestras uniones entre compañeros- Tanto Key como Ángela suspiraron levemente. Cruzaron miradas de alivio y al pensar en ello se volvieron.

-Sí, por eso es- Dijo tontamente la muchacha antes de sonreír a su tía.

-Sí- La volvió a mirar. “Que situación tan bizarra, ahora comparto miradas cómplices con esta lela” se dijo Key.

-Además, a mi sobrina le viene bien un cambio. Ella sabe que desde la desgraciada muerte de sus padres se ha dejado de cuidar- Todo el ambiente extraño cambió a uno de expectación por parte de Key y tristeza por las dos mujeres. Tenía tiempo de recriminarle a su tía por sacar ese tema en plena conversación pero una pesadez en su cuerpo le impedía abrir la boca. La sensación al recordarlos la aprisionaba tanto que hizo un gran esfuerzo por contener las lágrimas.

Key había escuchado cosas sobre el pasado de Ángela pero jamás se interesó por profundizar lo que sabía. Era famosa, aparte de ser conocida por “patito feo” también se caracterizaba por ser retraída y cortante si alguien intentaba acercarse a ella. Lory había ayudado a que fuera aun más cerrada pero ahora la pregunta era el porqué Onew y la nueva pudieron entrar en su mundo tan fácilmente ¿Insistencia? ¿Amabilidad? Él se cansaba enseguida de todo eso aunque ahora estaba dispuesto a hacerlo si eso significaba conseguir que aceptara su propuesta. Técnicamente ya lo había hecho pero necesitaba dejarle claro que no se le había pasado por alto. Que ella, ahora, estaba a su merced.

-Haré lo que esté en mi mano para acentuar las virtudes de Angie- Cuando se giró dedicándole una sonrisa, la chica sintió como si su cuerpo se convirtiera en flan ¿Cómo podía tener Key tanto poder sobre ella? Una simple mirada y era intimidada, calada hasta los huesos. Una bocanada de aire la alivió al librarse de esos ojos color miel clavados en ella. -Se lo aseguro- Las manos atrevidas de Magie se posaron en las del muchacho.

-Gracias-

-¡Tía Magie! No le des las gracias. Es... es sólo un trabajo- La exagerada reacción divirtió en demasía a Key. La tenía acorralada y con su tía en el bolsillo. Le sonrió cínicamente correspondido por un sonoro bufido.

-Bueno porqué seguro que es el único que ha accedido a ser tu compañero en el trabajo- Intuyó Magie soltando al joven que evitó reírse a carcajadas. Su tía le estaba haciendo un flaco favor, en cierto modo esa mujer le recordaba a su nana. Ella era incluso más bizarra que Magie, compadeció la situación de Angie por primera vez. Iba a hablar cuando esta se adelantó.

-No es verdad. El profesor nos ha obligado a hacerlo juntos. Tengo muchos amigos que quieren hacer el trabajo conmigo...- Su tono de voz iba bajando según salían las palabras como si de un globo desinflándose se tratara. Key no puedo redimir una carcajada. Magie simplemente lo ignoró y fue hacia su sobrina.

-Ambas sabemos que no eres muy sociable que digamos pero me encanta que te estés abriendo a los demás. Key me agrada mucho, incluso el diminutivo que emplea para ti es precioso. Angie... Me encanta. Espero que no le hagas el feo como a los otros. Se ve que quiere ayudarte- “¿Ayudarme? Tía si supieras...” anotó en su cabeza Ángela dejándose llevar por las provocaciones de Key que hacía gestos detrás de ella. Estuvo apunto de hacerlo callar pero con Magie en medio debía disimular.

-Sí tía Magie. No te preocupes...- “Que cuando tenga algo que lo haga vulnerable lo usaré sin dudarlo” terminó en su cabeza, ofreciendo una mirada asesina a su objetivo.

-Mañana por la tarde será el primer paso. Señora, la dejara venir ¿Verdad?- Ahí volvía a atacar. Odioso, pedante y imposible. Imposible de manejar, imposible de tenerlo en sus manos. Aquel chico estaba muy por encima de ella. Iba a ser difícil librarse de él así que lo mejor era ver que tenía entre manos antes de buscar escapatoria.

-Por supuesto. Bueno ahora terminad de cenar- Ángela no podía replicar, ya no.

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-¡¿Qué?!- Preguntaron Onew y Soo Ri al unisono. Se encontraban en el comedor de la universidad y algunas personas alrededor se giraron a ver qué pasaba.

-Shh- Agitó sus manos para indicarles que bajaran la voz. -Así es. He aceptado que Key sea mi estilista pero quiero que por favor seáis discretos- Su mohín pareció cautivar a su amiga. Onew era otra historia. -Es una humillación para mí esto

-¿Entonces? ¿Por qué has aceptado? Te ha amenazado ¿Verdad? Espera que lo vaya a encarar- Sin más se levantó enfurecido de la mesa en la que estaban. La mano de Ángela evitó que avanzara más.

-¡No! Onew no me ha amenazado, te lo prometo-

-Te conozco y sé que estás cohibida por algo. A mi no me engañas. Te tiene amenazada- Aseguró volviéndose hacia ella. Soo Ri sostenía a la muchacha por sus hombros, sin decir absolutamente nada, como si la apoyara y esto aumentó el cabreo del joven.

-¡Que no!- De nuevo los presentes se giraban hacia ellos. -Basta Onew, si te digo que no lo hace es porque no lo hace ¿Está claro? Creí haberos dicho que necesito que seáis discretos...- Movió sus ojos temerosos hacia los lados, intentado que Onew viera la reacción de los demás. Estaban llamando demasiado la atención. -Me haces un flaco favor comportándote así

-Te creeré por ahora pero si me llego a enterar que te amenaza no se libra de una buena. Quedas advertida- Soltándose bruscamente de la mano de Ángela salió del comedor con rabia contenida. Eso no se iba a quedar así.

Soo Ri la miró de aquella manera y entendió a la perfección que quería ir tras Onew. Al asentir la vio correr por donde había desaparecido el muchacho segundos antes. Se sentó despeinando aún más su pelo en signo de frustración ¿Por qué? ¿Por qué le pasaba esto a ella? Oh espera. Conociendo a Onew no se quedaría con los brazos cruzados aunque le hubiera asegurado hacerlo. Salió corriendo imitando a sus dos amigos.

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-Así que esta tarde vendrá al estudio. Todo está funcionando como debería. Te lo dije, ella ha caído redondita a mis encantos- Presumió Key mientras guardaba algunos libros en su taquilla, Jonghyun, a su lado escuchaba un tanto incrédulo las palabras de su amigo.

-Me extraña que haya sido tan fácil. Conoces la fama de esa muchacha...- ¿Desilusión? ¿Decepción? ¿Pena? “¿Qué te pasa Jonghyun?” Las preguntas se amontonaban en la mente de Jong y necesitaba saber porqué comenzaba a hacérselas. Todo se esfumó cuando vio a su amigo prácticamente volar contra las taquillas. Sus ojos se abrieron por completo y avistó quien había sido el repentino atacante de Key.

-No sé lo que pretendes con Ángela pero si la dañas puedes tener por seguro que no tendrás dientes con los que sonreír y encandilar a más chicas ¿Te queda claro?- Onew lo aprisionaba fuertemente entre él y las casillas superiores. Key sin embargo no parecía afectarle el comportamiento de este. Jonghyun pudo ver una sonrisa triunfal en su compañero. Estaba loco.

-No pretendo nada, simplemente seré su estilista. Supongo que ya lo sabes y por eso vienes aquí, me agredes y me amenazas vilmente... Angie ha aceptado tratar conmigo. No es nada extraño, soy demasiado agradable como para que alguien se niegue a mí- Descaradamente se miraba las uñas mientras el otro seguía ejerciendo presión.

-Soo Ri- Llamó Ángela antes de cruzar la esquina. Su amiga miraba desde esta sin poder creerse lo que presenciaba. La recién llegada finalmente se puso a su lado para observar lo que ella. Dios mío, lo que se temía estaba ocurriendo. Se extrañó que Soo Ri no hubiera intervenido antes pero lo achacó al susto de ver tal escena. Fue hacia ellos sin pensárselo dos veces.

-Mira imbécil...- Onew se vio interrumpido por los brazos de una tercera persona. Que fuera Ángela lo hizo soltar a Key de inmediato. No, ella no podía estar defendiéndolo. No a ese imbécil...

-¿Por qué Onew? ¿Qué demonios te pasa? ¿Esto defines tú como “discreción?- Se interpuso ahora entre ellos, dando la espalda a Key.

-No Ángela...- Volvieron a interrumpirlo pero ahora por quien menos deseaba.

-Angie, ella es Angie a partir de ahora- Encima se atrevía a discutir algo así. En definitiva, era el mismo diablo manipulador en persona. Aunque si había aceptado todo ese trato estúpido debía tragar con esos pequeños detalles.

-¡Cállate!- Espetó la muchacha. Onew sonrió mirando triunfante a Key. -No Onew, a partir de ahora Key será mi estilista y si cree que ese nombre me da más juego lo usaré. Seré Angie- La mueca del joven cambió. Mezcla de tristeza y decepción se asomaban por ella. Sólo esperaba que se diera cuenta de lo que ese tipo quería hacerle antes de que se viera cambiada a algo superficial como él. Pudo ver como Key le sonreía ahora posando sus manos en los hombros de la joven. Ardió en cólera ¿Tan fácil? Y él que la había cuidado por tanto tiempo se merecía esa humillación ¿Se merecía que se pusiera de parte de ese antes que de la suya? Cruel, todo eso era cruel.

-Entiendo... “Angie” sabes que siempre estaré ahí. Cuando este te haga daño vendrás de vuelta, yo lo sé. Esperaré, no te preocupes- Ángela no llegaba a entender del todo lo que decía su amigo pero la sensación de haber hecho algo nefasto se colaba por todo su cuerpo ¿Por qué se tuvo que tropezar con ese chico malintencionado? No quería que Onew se alejara así de ella. No. El impulso de ir tras él se hizo presente pero una mano se aferró a su antebrazo fuertemente. Key se lo impedía. Entonces vio como Soo Ri pasaba su brazo por la espada de Onew en señal de apoyo. No supo leer que significaba la mirada que su amiga le había ofrecido pero la regresó a la realidad. Había perdido un trocito de su amigo. Las lágrimas amenazaban con salir hasta que vio lo que hace minutos no. Jonghyun había estado ahí desde el principio y la miraba dulcemente, como si compartiera sus pensamientos. Agradeció esa conexión antes de verse forzada a alejarse de allí. Key la llevaba casi arrastras a dios sabía donde...


Capítulo 6: El acuerdo



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