viernes, 24 de enero de 2014

Los hijos del Kraken XVII

Antes que nada comenzaré con lo que os avisé, en la cabecera de todas las entradas aparecerá esta explicación para quede claro todos los puntos a los que están sometidas las licencias de mis escritos.


Reconocimiento – NoComercial – SinObraDerivada (by-nc-nd):
 No se permite un uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas.
Como bien explica:

 
  • 1º No se puede sacar dinero de ella, ya que es mía y hecha sin fines lucrativos. 
  • 2º No se pueden hacer adaptaciones de ningún tipo sin el consentimiento del autor, o sea, yo. Una adaptación es toda aquella que tenga similitudes con la historia original en un 80% o la trama sea la misma. En caso de ambas es directamente un plagio.
  • 3º No se puede compartir la obra o fragmentos de la misma sin los créditos pertinentes, sobretodo sin siquiera avisar al autor.

 
    El contenido de este blog está sujeto a esta licencia. Todas las historias de ficción que aquí muestro son totalmente inventadas por mí -Laura Ramírez Patarro-, los personajes reales que aparecen en ellos son varios idols del kpop y por tanto no son míos y se pertenecen a sí mismos. Todo lo que ocurra en estas historias es ficticio (a parte de las características físicas de los personajes reales que aparecen en ella), cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
    Aclarado esto, la entrada comienza ahora mismo...



    ---


    La tercera parte de la maratón. El capítulo 17 ya está aquí, repito: si queréis el siguiente sólo es comentar que lo queréis, si no pensaré que os da lo mismo :S


    Capítulo 16: Se busca




    Capítulo 17: Una misión truncada

    -¡Tres minutos!- Se escuchó por fuera del camerino.

    Jungshin, Minhyuk y Jonghyun estaban inquietos, esperando a que Yonghwa apareciera de una vez por todas. El del bajo tenía su espalda apoyada en pared mientras tocaba alguna que otra nota para afinar su instrumento, sus piernas estaban cruzadas con pasividad, al igual que su porte. El batería, sentado frente al espejo en su correspondiente tocador, se limitaba a mover sus manos como si un par de baquetas estuvieran entre ellas y golpearan con ritmo el filo de la mesa. El mayor, también sentado en un sillón que se hallaba en medio de la estancia, tapaba su cara con una de sus manos y movía nerviosamente su pierna derecha. Les había dicho que pronto llegaría Yonghwa y mintió, no sabía nada del líder desde el día del mini-concierto ¿qué había pasado allí? Sabía que tenía que ver con Lara, sabía que entre ellos dos había ocurrido algo. El que se negara a ir a la comisaría le confirmó sus sospechas de que Yonghwa ya no la apoyaría. ¿Descuidaría también al grupo? ¿Los dejaría tirados como a Lara? No. Se le escapaba la razón de porqué se comportaba así y necesitaba averiguarlo cuanto antes.

    -¿Dónde se ha podido meter?- La voz de Minhyuk lo alejó de sus pensamientos.


    -Sería la primera vez que nos deja colgados. Y todo por esa chica. Yo sabía que no era de fiar- Recriminó Jungshin si dejar de tocar su bajo.

    -Jungshin, mejor cállate. No sabes nada como para juzgar la situación- Le replicó Jonghyun apartándose la mano de la cara y enviándole una mirada fulminante.

    -¡¿Qué?! ¿No has visto las noticias?- Ahora si dejó de centrar su atención en las cuerdas y alzaba sus manos hacia los lados. -Lo sabe todo el mundo. Esa tía es peligrosa ¡es una asesina! y Yonghwa ha estado expuesto por ella- Seguía sin desviar sus ojos de los de Jonghyun, la tensión de estos aumentaba y Minhyuk se temió lo que estaba por pasar. -¿Quien nos asegura que no está con el loco que quiere matarlo? Encima ahora está libre ¿y si ha secuestrado a Yonghwa?- Dicho esto se acercó un tanto al mayor, casi gritando la última pregunta.

    -¡Haz el favor de cerrar la puta boca!-

    La compostura de Jonghyun se esfumó. Se levantó del sillón y fue directamente hacia el maknae, este se envalentonó sin mostrarle ningún miedo. Minhyuk tuvo el impulso de ponerse entre los dos pero no le dio tiempo. El moreno ya había agarrado las solapas de la chaqueta del de la melena y las arrugaba con fuerza mientras empotraba al menor contra la pared.

    -¿Me vas a pegar por decir lo que todos pensamos?- Provocó Jungshin.

    -¿Pegar a quién?-

    Esa era la voz de Yonghwa, estaba entrando en esos momentos por la puerta, como si no hubiera pasado nada. Cuando se dirigió a los dos que estaban apunto de pelear les sonrió antes de palmear un par de veces con sus manos y decirles que había que salir al aire en ese mismo instante, sabía de los típicos forcejeos entre Jonghyun y Jungshin así que lo pasó totalmente por alto, como si fuera una de esas trifulcas que siempre tenían. El evento era en directo y no podían dar la imagen de impuntuales, por lo que no se paró a pensar si se trataba de otra cosa. Después de que se alejaran aún seguían matándose el uno al otro con la mirada. Yonghwa bufó y se dispuso a retocarse un poco el peinado en su tocador, notó como el guitarrista se le acercaba.

    -Yonghwa-

    -Perdón por haceros esperar- Se anticipó el vocalista.

    -Yonghwa- Lo obligó a girarse hacia él. -¿Qué está pasando?-

    -Jonghyun- Posó su mano en el hombro de este. -He visto las noticias y siento mucho que tu vieja amiga haya resultado ser una asesina- Lo miró como si quisiera leer sus pensamientos, no hizo falta, lo dijo abiertamente.

    -Yo sé que ella es inocente- Aseguró cabizbajo.

    -Mira, Lara para los demás es eso, lo quieras o no. Y como no vamos a llegar a ningún sitio con esta discusión es mejor que actuemos como si nada estuviera pasando ¿bien? Por lo menos por ahora-

    Aconsejó Yonghwa golpeándole las mejillas un par de veces con las palmas. Entonces Jonghyun entendió, supo que su compañero intentaba relajarlo. Que Yonghwa quería que estuviera tranquilo, no conocía el porqué ni el cómo pero notaba que el líder llevaba una carga, una culpa que estaba resolviendo a su modo. Al ver como su amigo se giraba dispuesto a irse del camerino quiso asegurarse de ello.

    -Yonghwa- El susodicho paró en seco. -Lo sabes ¿verdad?-

    -Lo sé Jonghyun. Ahora, más que nunca, lo sé-

    Ambos sabían que ella era inocente.

    ---

    Lara miraba la puerta cada dos por tres mientras escarbaba los cajones del despacho. Comenzaba también a idear una excusa por si alguno de sus compañeros o el mismísimo Kraken llegaba de improviso. Sin embargo todos estaban preparándose para el evento que patrocinaba Mr Lee. Como había asegurado Bi Hyuk, su hermano iba detrás de ese magnate de los negocios, siguiendo sus pasos uno a uno.

    -¿Dónde lo tienes Jae Hyuk, dónde?-

    Al preguntarse aquello comprobó que había un sobre pegado debajo del escritorio, entre los cajones y la parte superior. Justo lo que andaba buscando, algo que Kraken quisiera ocultar. Al tirar y desprender con cuidado aquel sobre lo examinó viendo como estaba sin cerrar, respiró aliviada a la par que nerviosa. Lo que se encontrara allí podía cambiarlo todo.

    Esperaba un mapa con indicaciones sobre el inminente atentado contra aquel poderoso hombre, no obstante, lo que encontró era incluso mejor. Eran planos arquitectónicos del salón de baile más famoso de la ciudad y la mente de Lara comenzó a funcionar rápidamente al toparse con varias instrucciones. Dios, lo había encontrado. Sacó su móvil sin pestañear un segundo e hizo fotos a todos y cada uno de los papeles.

    Cuando estaba por enviárselas a Jonghyun escuchó pasos cerca de allí obligándola a cerrar el móvil y pegar concienzudamente el sobre donde lo había encontrado. Al disimular desperezándose el autor de esos pasos entró en el despacho.

    -¿Qué haces aquí?- Era Cifra, con un vistazo exhaustivo no encontró nada extraño o fuera de lugar más que Lara, así que se concentró en ella. -Debemos irnos-

    -Lo sé. Venía a buscar mi antigua arma pero veo que el Kraken aún no me considera de confianza como para dármela de nuevo- Ironizó y se hizo la interesante mientras fingía como una bellaca frente al que ahora era un enemigo. -Ahora prefiere los mequetrefes como tú ¿no es así?-

    -Pagarás por esto y yo mismo me daré el gusto de castigarte- Aseguró el joven viendo como Lara se acercaba a él.

    Hacía dos días desde que se había reincorporado y fueron los peores para aquel tipo. Lara notaba su aborrecimiento y muchas veces le dejaba caer que ella iba a ser siempre la mano derecha del Kraken, cometiera el error que cometiera. Y estaba en lo cierto, lo cual ponía de los nervios a Cifra, aumentando así su odio hacia Lara.

    -En tus sueños querido Hyun- Se burló mientras cerraba la puerta tras ella. -Jamás me suplantarás, y lo sabes-

    -Maldita hija de...- Es lo que alcanzó a oír la muchacha. Rió sin importarle que la escuchara.

    ---

    Vestidos con máscaras y trajes tremendamente voluminosos entraron en aquel bonito lugar. Era como si hubieran viajado en el tiempo hasta la Corea antigua, concretamente a la dinastía Joseon. El patio inmenso se había decorado con estatuas de hielo contrastando con todo lo demás. La mayoría de la gente iba vestida elegantemente, mientras que una minoría lucía hanbok con colores vivos y bastante logrados.

    Había gente poderosa, políticos y empresarios a escala nacional. Por supuesto, el famoso Mr Lee estaba entre ellos. Muchos le prestaban su total atención, aunque fuera por unos segundos, deseaban intercambiar un par de palabras con él.
    La prensa se situaba al lado de la entrada y sólo los que tenían la autorización expresa podían andar entre los invitados, preguntarles y, de vez en cuando, sacar alguna foto.
    En el centro, muy cerca del palacio estaba montado un escenario bastante grande. Se suponía que ahí iban a actuar después de un grupo de prestigio mundial. Lo que Lara no supo hasta momentos después es de quienes se trataban.

    Ellos habían conseguido camuflarse como el número final de aquella velada, les había costado deshacerse de los que en verdad pertenecían a ese grupo y tener el control de la situación antes de la hora. Tenían supuestamente que danzar algún tipo de baile, pero su misión iba a terminar mucho antes de que se vieran obligados a hacerlo. Y sobretodo, cuando llegaran los verdaderos artistas reclamando sus trajes e identidad, ellos estarían, por ese entonces, lejos de allí. Sabían que les iba a costar maniobrar en caso de tener que huir, era sólo cuestión de camuflarse entre la gente, escuchar y recaudar información. Nada podía salir mal.

    -¡Y con todos ustedes, CNBLUE!-

    El estruendo de la voz por todo el patio hizo que Lara mirara hacia el escenario. Ver como Yonghwa se posicionaba al frente y lideraba el grupo la dejó tocada. Ese estúpido no contaba con el peligro que corría. Espera, ¿por qué seguía preocupándose por él cuando a este no le importaba en lo más mínimo? ¿Por qué notaba esa opresión en el pecho al saber que Yonghwa la creía una asesina? Hacía como un mes que no lo veía y el que no apareciera en la comisaría le había claro que él no confiaba en ella, pero ver como él estaba rehaciendo su vida como si nada le dolía más de lo que quería admitir y ahora que lo tenía en frente, subido en el escenario, lo estaba comprobando. Se sentía traicionada.

    Los ojos de Yonghwa se cruzaron con los de ella mientras comenzaba la canción. Ambos se miraron intensamente, como si cada cuál quisiera leer los pensamientos y corazón del otro. Sí, ella se acongojó por completo y tuvo que cortar el contacto visual. Entonces, dio con Jonghyun que pudo ver su reacción. Deseaba ir hacia él y contarle con detalle su plan, decirle que ya tenía la información para acabar con el Kraken. Pero él la miraba triste, angustiado. De nuevo esa sensación que la confundía se instalaba en sus entrañas ¿qué demonios le estaba pasando con aquellos hombres? ¿Qué tenían para hacerla perder el control de todo?

    -Lara. Necesito que vengas, estoy justo al lado del patio trasero. Ya- Esa voz la descolocó un poco, evadiéndola de su dilema interior.

    Era Jae Hyuk, por el pinganillo que comunicaba a todos sus compañeros en esa misión. Cerrando sus ojos y diciéndose una y otra vez que pronto todo terminaría se alejó hacia dónde le había indicado el Kraken. Le resultaba raro que la llamara en plena misión, eso significaba que algo iba mal y que era bastante importante acudir a su llamado.

    Se fijó en lo único que se establecía en aquel patio, una caravana demasiado desmesurada que chocaba con todo el estilo que allí reinaba. No vio a Jae Hyuk por ningún lado así que abrió la puerta trasera y entró en aquel vehículo después de quitarse aquella molesta careta. Al pulsar el interruptor para iluminar el interior se topó con lo que jamás se habría imaginado: Kraken apuntándole con una pistola.

    -¿Pero qué cojones...- Alcanzó a decir antes de ser interrumpida por él mismo.

    -Me has decepcionado-

    -¿Que... qué? ¿A qué te refieres?- Ella no entendía nada.

    Era imposible, no podía haberla descubierto.

    -¿En serio no sabes de lo que te hablo? ¿De verdad lo has hecho sin saber quién era en realidad?- Le preguntó retóricamente Jae Hyuk. -De verdad que no me esperaba esto de ti- Se sobó las sienes con la mano libre, sin dejar de apuntarla con la otra. -He confiado en ti. Me dijiste que lo habías matado- Los ojos de Lara se abrieron aún más.

    -Jae Hyuk... No entiendo- No, aquello era otra cosa, algo que ni ella misma sabía.

    “The Seeker” apareció en sus pensamientos. Cuando la bala de fogueo se disparó contra su pecho y él cayó fingiendo estar muerto. Minutos después se encontró con que el tipo que les apuntaba quería entrar en la habitación pero ella puso la excusa perfecta, la policía estaría al llegar. Todo había salido tan conveniente que aún no creía lo que estaba pasando: estaba siendo descubierta.

    -¿Qué te he dicho siempre sobre los extraños? No puedes confiar en ellos con tanta facilidad Lara- Terminó por decir.

    -Él, él está muerto... Yo lo maté. Tú lo viste- Mintió con rudeza, defendiéndose febrilmente.

    -Buen teatro Lara, en eso te felicito, pero has fallado. Morder la mano que te da de comer nunca trae buenas consecuencias- Se acercó un paso hasta ella.

    -¿Cómo...?- Se cortó al notar el frío metal de la pistola 9mm del Kraken en su frente.

    -¿Qué cómo lo sé? El desgraciado Seeker está encima de ese escenario siendo lo que siempre debió ser: un artista cualquiera que no mete las narices donde no lo llaman. Me parece mentira que no te hayas dado cuenta y que encima participes en su plan contra mí-

    No. Eso no podía ser verdad. Estaba bromeando. Sí, tenía que ser una broma.





    Permissions beyond the scope of this license may be available at http://el-mundo-de-lauralrp.blogspot.com.es/.