domingo, 26 de octubre de 2014

¡Y que vengan los ángeles a por mí!

Antes que nada comenzaré con lo que os avisé, en la cabecera de todas las entradas aparecerá esta explicación para quede claro todos los puntos a los que están sometidas las licencias de mis escritos.


Reconocimiento – NoComercial – SinObraDerivada (by-nc-nd):
 No se permite un uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas.
Como bien explica:

 
  • 1º No se puede sacar dinero de ella, ya que es mía y hecha sin fines lucrativos. 
  • 2º No se pueden hacer adaptaciones de ningún tipo sin el consentimiento del autor, o sea, yo. Una adaptación es toda aquella que tenga similitudes con la historia original en un 80% o la trama sea la misma. En caso de ambas es directamente un plagio.
  • 3º No se puede compartir la obra o fragmentos de la misma sin los créditos pertinentes, sobretodo sin siquiera avisar al autor.

 
    El contenido de este blog está sujeto a esta licencia. Todas las historias de ficción que aquí muestro son totalmente inventadas por mí -Laura Ramírez Patarro-, los personajes reales que aparecen en ellos son varios idols del kpop y por tanto no son míos y se pertenecen a sí mismos. Todo lo que ocurra en estas historias es ficticio (a parte de las características físicas de los personajes reales que aparecen en ella), cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
    Aclarado esto, la entrada comienza ahora mismo...

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    Y como siempre digo... se me va la pinza. No os había dicho que subiría hoy ambas partes ni qe eran dos. Estoy así de mal de la olla. No necesitáis entender sólo disfrutad con mis locuras. Y bueno, si no disfrutáis pues bye bye, yo no estoy aquí para incomodar a nadie. Un besito...

    Os dejo con la última parte, a las que deseéis leer ^^

    PD: Blogger no me admite el guión largo y por eso no me queda tan cúl como debería ;---;


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    Prev/¡Y que vengan los ángeles a por mí! (Parte III)





    ¡Y que vengan los ángeles a por mí! (Parte final)


    Después del bombazo de saber que Ravi era el ángel guardián de Jaehwan, Eun Ji reconsideró las cosas. Ya que todo aquello era, en cierto modo, responsabilidad suya; no dejaría a su nuevo compañero en un simple cobertizo. Además, él la había protegido desde que nació, por tanto, quería de alguna manera devolverle el favor, por ínfimo que fuera. El verdadero problema vino al intentar convencer a los demás. La explicación que les dio fue que Hakyeon había tenido ciertos problemas en casa por el bullying que recibía en la escuela y debía ayudarlo hasta que se calmara el asunto.

    sábado, 25 de octubre de 2014

    ¡Y que vengan los ángeles a por mí!

    Antes que nada comenzaré con lo que os avisé, en la cabecera de todas las entradas aparecerá esta explicación para quede claro todos los puntos a los que están sometidas las licencias de mis escritos.


    Reconocimiento – NoComercial – SinObraDerivada (by-nc-nd):
     No se permite un uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas.
    Como bien explica:

     
    • 1º No se puede sacar dinero de ella, ya que es mía y hecha sin fines lucrativos. 
    • 2º No se pueden hacer adaptaciones de ningún tipo sin el consentimiento del autor, o sea, yo. Una adaptación es toda aquella que tenga similitudes con la historia original en un 80% o la trama sea la misma. En caso de ambas es directamente un plagio.
    • 3º No se puede compartir la obra o fragmentos de la misma sin los créditos pertinentes, sobretodo sin siquiera avisar al autor.

     
      El contenido de este blog está sujeto a esta licencia. Todas las historias de ficción que aquí muestro son totalmente inventadas por mí -Laura Ramírez Patarro-, los personajes reales que aparecen en ellos son varios idols del kpop y por tanto no son míos y se pertenecen a sí mismos. Todo lo que ocurra en estas historias es ficticio (a parte de las características físicas de los personajes reales que aparecen en ella), cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
      Aclarado esto, la entrada comienza ahora mismo...



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      Bueno a ver... qué puedo decir. He tardado un huevo, sigo viva, me he vuelto más burra y borde... Mi pelo lila sigue lila aunque hayan pasado meses. Mi vida sigue igual... 
      JAJAJAJA vale, sólo quería dar un pequeño resumen >< os traigo hoy el desenlace de este "oneshot", lo pongo entre comillas porque tiene de oneshot lo que yo de monja, vamos. 
      Sólo me disculparé con Carla, que la he hecho sufrir con la espera y otras cosas, ella ya sabe cuales xDDD y bueno, como esta historia era algo dedicado a ella pues eso.

      Tenía miedo de subirlo, he estado a punto de no hacerlo ya que me llevan plagiadas y adaptadas como cuatro historias en este tiempo de "ausencia", que lo veo, que tengo mi ojo de Sauron y si usais el anillo yo me entero pequeñas xDDD Me fastidiaría mucho que me robaran esta porque creo que es una de las mejores que he escrito. Aviso que si la veo por ahí publicada en otro lado moveré cielo y tierra para hacerme justicia, como pongo arriba. Así que absteneos de copiar y demás, que está muy feo y quedáis como el culo chiquillas... más cuando voy yo y os quedo en evidencia diciendo que es mi historia, ahorraos la vergüenza, anda. Es un consejo que os doy, de buen rollo.

      Y bueno, después de soltar el drama os dejo leer, que me enrollo un huevo.

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      ¡Y que vengan los ángeles a por mí! (Parte III)


      “Que te fueras detrás de ese sujeto no ha hecho otra cosa que preocuparme más ¿en realidad lo has conocido hoy? ¿No me estás mintiendo, Eun Ji? Para que te preocupes de alguien hasta el extremo de salir corriendo detrás de él es porque debe ser bastante importante para ti. Algo se me está escapando, por eso tengo que averiguar qué está pasando entre vosotros dos.
      También me pregunto si estoy exagerando las cosas pero no quiero esperar a que, por alguna razón, salgas dañada. Aquí hay algo raro y ese tío no es lo que dice ser. Lo siento, Eun Ji. Si es por protegerte tendré que aclarar mis dudas, aunque después me patees el culo por desconfiar de ti y, sobretodo, de ese pirado.

      Rezo por que estés en casa y todo lo malo que he imaginado en mi cabeza se quede en eso, sólo producto de mi perversa imaginación -después de estar buscándote un par de horas sin resultado no la culpo, sinceramente-. Lo que estoy haciendo es una locura, sin embargo, saltar la verja de tu casa me recuerda a cuando eramos unos críos y mi costumbre no era otra que, después de asustarte con mi presencia en pleno centro del jardín, invitarte a que nos fuéramos al parque más cercano. Solíamos pasarlo tan bien, que lástima que hayamos crecido.

      Mis recuerdos se ven interrumpidos cuando te veo salir por la puerta de la cocina hacia el cobertizo. Si me ves ahora gritarás así que no me queda otra que...”